Conocí a don Sabino Ramírez (qepd) a finales de
1975 en los meses de Octubre o Noviembre con
su burrita, flaca y trasijada como demostrando
tantas batallas no ganadas, de que fuera la
victima tratando de apaciguar el hambre de su
dueño, cargada de quiote en su aparejo y un ralo
sudadero, yo si bien recuerdo apenas arrebataba
los 7 Mayos de edad, parado en la esquina de lo
que era una tienda prospera la Barranquita de
Consuelo Herrera ataras de el casino Marisa,
recién bajado de la sierra de por allá de el
capulín escuchaba yo. Tratando de hacer algunos
pesos con la venta de quiote en rebanadas,
cortado a la orden de un peso o dos. Con el le
acompañaba un indio mas pequeño y larguirucho
su hijo Eusebio Ramírez que un poco mas tarde
le bautizaríamos con el apodo de Chebo,  Chebo
era el tesorero cargando un morralito de allate,
y Don Sabino en cada venta le daba una mirada a
su hijo con una sonrisa en los labios como
indicando un bultito mas de maseca que
cargaremos de regreso a la montaña. Los dos
con guaraches de llanta y correas, los pies
grises y los talones agrietados, las uñas largas
de los pies, los pantalones desgastados y con
algunos remiendos con hilos de otro color, en
esos pantalones de terlenca de la época pasada
de los 70s de alguna forma llegaron a parar a
ellos de los que parten para el norte y regresan
a su tierra de nacimiento, (decía mi madre
regresan por que la mayoría cuando nacieron en
esas casas de adobes, se quedo guardado el
ombligo de su nacimiento.) la parte de la
campana de atrás gastada por las caminatas y
arrastrados entre los caminos inhóspitos de la
sierra. La postura del quintero flaca y un poco
corva pero el mentón derecho demostrando todo
su orgullo, algo conmovedor en esos tiempos, yo
embelesado con este hombre me pregunto el
diciendo:
“de cómo quiere el pedazo de quiote” yo
contestándole de de un peso le conteste
tartamudeando, y a el recibirlo de su mano llena
de callos y morenas acobradas, le di la moneda y
el me dijo ”que los dioses te lo paguen” palabras
que se adentraron en mi mente desde ese
momento, al pasar por la cantina escuche ese
tono racista por primera ves acerca de mis
recientes admirados, y lo malo fue de un ser que
yo estimaba, Otra vez estos indios tratando de
ver que se vuelan , el significado lo entendí de
momento, que se roban, me pregunte yo. Que se
roban.
Llegando a casa le pregunte a mama el por que el
Sr., dijo que los dioses te lo paguen, si acaso
existían  dos o mas dioses, mijo a beses los
dioses de ellos no son los mismos que de  uno,
por que pregunte yo, me contestaron con un
solo, por algunas cosas que ni yo las se. La
mayoría de ellos son renegados de tantas cosas
y costumbres ajenas a nosotros.
La espinita se clavaba desde ese momento en
aquel entonces para adelante.              Cuales
Dioses?
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