La fundación de la
Misión Santa Catalina
El primer acto simbólico en la fundación de una misión, tenía sus pasos a seguir, así como
mas adelante se les presenta la forma en que se realizó el primer bautizo de la región en que se
lleva acabo ésta obra.
Para ejecutar los pasos en que se erigiría la misión primero se miraba el lugar más apropiado
y el siguiente paso era congregar a los indios en el sitio elegido, en éste caso fue como se
denomina en los manuscritos de la fundación de Santa Catalina, en el recodo del río Tepehuanes,
los indios congregados tomarían parte en la organización judicial, política y religiosa de la
nueva comunidad, así cuando el Padre Jesuita Jerónimo Ramírez fundó Santa Catalina en el
Valle del mundo Tepehuano en 1597, procedió junto con todo el consejo de indios reunidos a
nombrar a un corregidor y su fiscal, el primero para que viera por la buena conducta de los
miembros de la nueva sociedad y el segundo para que vigilara la conducta espiritual, así daba
comienzo la labor de conversión entre los Tepehuanos, de ésta forma empezaba el libro de vida
a dar su marca con los hechos, sellando y labrando cada paso del cristianismo y la promulgación
del evangelio formando un mundo que no se le podría llamar contenido, por la razón que hasta
la misma sede de la madre España llegarían los sucesos de éste pueblo, mientras que éstos
ocupados erigiendo entre ellos una forma de gobierno político que no les era del todo
desconocida, contando con algunas forma de gobierno parecida como también con un sistema
de policía.
Estos nuevos gobiernos diferían del sistema nuevo y a los mismos fines e intereses de las
formas de organización social y política en que ellos habían vivido.

La capilla principal que recién se establecía para el 16 de Julio de 1597 y a partir de ésta fecha
la colocación de cruces, campanas, la misa, la oración y la confesión se imponían como
instrumentos ordenadores de la vida de los indios sujetos a la misión.
La misma tierra que compartimos hoy fué testigo mudo de acontecimientos y grandes cambios
que se presentaron en el desarrollo de ésta misión, su infraestructura quedó borrada en las
lluvias de 1690 cuando el agua arrastró todo a su paso y a seguir la construcción después donde
hoy en día se encuentra la actual iglesia.
Para los principios de 1600 el campo misional fué el escenario para efectuar los cambios
necesarios en el que los Jesuitas integraran a sus proyectos, con la noción primordial de la
función religiosa del mismo evangelizador, que para tener lo deseado había que someter al
indígena a diferentes cambios, como alejándoles de sus costumbres, erradicándolos de sus
creencias religiosas, destruyendo sus imágenes naturales o construidas y en éste mismo
movimiento es donde cae el dios más conocido Ubamari que sucumbiera a los cambios deseados
por los De Castilla y necesario a las reglas de los misioneros de la Misión de Santa Catalina.