El Dia 8 de Diciembre 2008

Arribo de un santo:
Llegó a finales de Noviembre acompañada del Corazón De Jesús, los primeros moradores
después de 60 años en que la región estuvo sola, de 1810 a 1876 cuando comienzan a quedarse
por temporadas largas, prolongando sus estadías, éstos participaron en un tipo de rifas para
saber si el Corazón o Nuestra Virgen quedarían como santo patrono y eventualmente gano
nuestra virgencita. Se encontraba como Gobernador del Estado de Durango en séptimo período
interino Don Esteban Fernández e Imaz, mientras en el período constitucionalista Juan Santamarína.
Por fin el jueves 8 de Diciembre de 1904 Llego para quedarse en nuestro Pueblo, arribando
en la humilde bodega de Don Ricardo Guerrero., con una pequeña celebración de bienvenida
pobremente, la bodega era modesta y entre aparejos y una pequeña troje de moloncos la fuimos
a visitar me contaba mi Abuelita, era frío el lugar y el chiporrotiar de las velas de cebo ardían, el
humo salía para la calle por un pequeño postiguito para que el cuarto resollara y no se metieran
los animales, allí arrodillados los primeros en pedir plegarias, en ese suelo de tierra dura por el
constante caminar y aplanada con las palas de metal, los visitantes tenían el corazón puesto en
mil milagros en mente, en mil deseos por pedir, estaban cansados después de cerca de 30 años
sin tener una imagen directa a quien dedicar sus llantos, plegarias y sueños.
Solo contaban con los retablos de la época por fin tenían la oportunidad, sus pechos llenos
a reventar y en el momento en que se hincaban en ese piso de tierra de la bodeguita las lágrimas
y llantos aparecían en hombre como en mujeres, esos fuertes hombres con la fatiga y el cansancio
y de postura rígida solo una mirada de su bello rostro, la Virgencita de La Purísima les desbarataba
el orgullo y los hacía mansos de corazón, su cara bonita de porcelana y amatita, afuera eran los
tiempos húmedos y el olor que deja la lluvia sobre la tierra se percibía como una bendición al
salir de su pequeño nichito, las esperanzas tomaban un sendero diferente con la simple emoción
de poder hablar desde el corazón se sentía que la mirada puesta en su rostro era de aceptación,
su estadía seria permanente, según nos cuenta mi querido amigo en las primeras visitas se
quedaban algunos deseos guardados para la siguiente vez, para la segunda visita, ellos
comprendían que no era necesario atiborrarla de los problemas ligeros, la visita por muy corta
daba señales de grandeza espiritual, era como que alguien tenia su oreja dispuesta para escuchar
las plegarias por muy rudo que fuera el hombre ó por muy sencilla la petición de la mujer.
De donde se pedía la ayuda más necesitada era de las siembras por las lluvias, significaba que
en aquel entonces la vida se regia solo de la tierra, para el ganado y las siembras y las reflexiones
y el desahogo de tantas penas dejadas en los oídos de la recién llegada era solo el comienzo y la
esperanza crecía más que nunca pues se tenía a alguien en quien confiar y pedir sin limites.
Para el Jueves 8 de Diciembre de 1904 llega a presidir la santa misa el párroco de Tepehuanes,
los pocos chavalillos mirando para la entrada del pueblo tratando de divisar al Padre, decía mi
abuela que la yegua de paso lento y cansado mas bien parecía una mula, para la santa misa y el
nuevo lugar en que seria trasladada de la casa de Ricardito al nuevo nichito que sería la Iglesia
de hoy en día. El Padre Teódulo Barraza con paso cansado y firme ofició misa esa tarde en la
pequeña prosecion de tan solo un corralón y medio de distancia de donde estaba a donde quedaría.
Con su sotana cafesusca su laso blanco en la cintura y el rosario del lado derecho de su
sotana colgando cerca del suelo y su morral terciado en su hombro atravesando su pecho con
su cristo en su cuello por encima de su morralito.
En una pequeña procesión sonando un plebilla la campanita y otro con una copita de incencio,
entre las piedras del camino que la mayoría se encontraban limpiadas del camino y amontonadas
en las paredes de los corralones de ordeñas, el destino final era la nueva morada de la virgencita
un jacalito improvisado para su llegada en el que en un futuro llegaría a ser la nave que para
finales de los años 20 se terminó de construír ésta, la Nave que es el centro de la iglesia y
después el alero del sur a finales de 1940 y después el de el norte, para finales del año de 1961.
Mientras las iglesias se edificaban en toda la región del municipio el Padre Teódulo Barraza
se encontraba en sus tareas de párroco de la iglesia evangelizadora de nuestros pueblos, desde
finales de 1900 y para aproximadamente en 1915 se encuentran regados sus actos de la
promulgación de la fe por toda la región.
A la vuelta del siglo para éste mismo año de 1900 los tres padres que atendían la Parroquia
de Santa Catalina de Tepehuanes, en la cual uno de ellos llevaba su diario escrito con su puño y
letra, en él se expresaban sus pensamientos y decisiones de los sermones para las siguientes
misas y eucaristías, meditaciones en las cuales pedía la ayuda divina para que dirigieran sus
pasos en la promulgación del Cristianismo.