Tambien te contare un poco de cual era tal nuestra pobresa en aquellos entonses. un alguito de los
vendedores de aquellos tiempos, Crus corona y clabos gritaba el vendedor de productos eclesiasticos por
alla en 1929, tenemos a don Miguel el huevero, esta persona era bendedor de huebos intercambiando
colorete de polvo , listones y tambien chicles de terron.
Quien recuerda a don Miguel Mier el rechoncho carnisero de el pueblo, a sus hijas Lorena y Zaira Mier,
tenemos a el curtidos de cueros que tenia su casita alla por las pilas,
Tenemos esa famosa tienda localisada en el centro de el pueblo de Don Casimiro, la de Jesus y Antonia la de
Doña Fabiana Villanueva, A don luisito con su cantaleta y maletin gritando aqui esta su cobija de amor donde
se acuesta uno y amanecen dos, el zapatero como siempre en la uva y la chabalada toda descalsa pero eso si
bien contentos




La primera nocion de que un sufrir estubo presente en el sentimiento cotidiano de mis antepasados, es solo
platicar con una persona de aquel entonses, tal vez tu abuelo o algun pariente cercano, lo primero que aflora
es una mirada en el fondo gris de los hojos de la palabra platicada, por un ser querido cuando se enfoca en el
relato de ese pasado que a el recordalo vuelbe con una energia retumbante, y a ala vez acarreadora de unos
hojos llorosos y un sentimiento que calsina el recuerdo de el interlocutor enseñandolo, no tan solo por
dentro si no tambien por fuera, este recuerdo es solo el principio de una platica que solo recordarla
vivamente en mi mente. el temblor de las manos era el principio de la siguiente reaccion que era una voz
temblorosa y llena de recuerdos, recuerdos de un pasado vivido y no como se quisiera que fuera, pero se
recordaba una y otra vez en el eco retumbante en la mente de un dios ausente, de un castigo que a el pasar
el tiempo no terminaba el dolor doblegador de una pobresa presente hasta en el gris rayo de sol que dia con
dia visitaba mi pequeño pueblito de La Purisima, Si aun que en este presiso momento no quieras prosegir,
por ese sentimiento que de alguna forma se te empiesa a formar en la ezquina de tu ser, te contare que mi
querido amigo a estas altura estiro su mano derecha a la bolsa de su pantalon y de un solo jalon sacando ese
gastado pañuelo, gastado por el uso diario de los años, tan solo para secar una desbalagada lagrima y un
sacudidon de narises, pos la moquera empiesa a tocar la puerta y la garganta a sentirse salibosa, y esa
escupida con coraje no era de esperarse con desirte que si no quito mi pie tu sabes lo siguiente.
La vida campirana que de alguna forma u otra se llebaron acabo en este vallesito, con la esperanza de un
mejor futuro, de ese porbenir de el que hoy en dia disfrutamos y gosamos, recordaras que te prometi
hablar, de donde venimos, y de donde partio ese sentimiento que nos diferncia, pos no busques mas, pos dios
te esta dando la oportunidad en este momento de escudriñar en el recuerdo de nuestro pasado  y
mostrartelo a ciencia abierta.